Wednesday, December 21, 2011

Las Alegrías de Su Viveza

Su Viveza estaba contentísimo con su nueva Constitución. Tanto que constantemente la agitaba con el brazo en alto como un trofeo. Hasta le cambió el nombre y la llamó, muy elegantemente, la Bicha.

Pero un día se percató de que algo horrible había ocurrido. Alguna mano peluda había introducido artículos en la Carta Magna que él no había dictado. Lo cual la hacía decente.
Atribución que para Su Viveza tenía el mismo efecto que una riestra de ajos en Drácula.

En uno de sus más horrendos artículos, la Constitución dictaba que la Presidencia era un mandato temporal y no divino. Que tenía fecha de vencimiento. Absurdo, la grandeza no lleva reloj. La gloria no la mide el tiempo.

¿Y que me dicen de esos subversivos y apátridas artículos que garantizaban el derecho de los ciudadanos? No, y mil veces no. Y ahí comenzó el asalto a la Bicha.

Mientras tanto en un bosque lejano, la Oposición dormía plácidamente arrullada por el canto de los pajaritos, soñando con el día en que todo esto cayera por su propio peso.

La primera acción de Su Viveza fue aumentar el Tribunal Supremo con un número de magistrados igual o mayor que los de una orquesta sinfónica. Rojo-rojitos todos. Arrastraos también todos. De esta forma Su Viveza se aseguraba que cualquier acción o ley que él iniciara nunca sería rechazada como ilegal, por mas aberrante e inconstitucional que fuera. Y ha habido unas cuantas. Bastantes diría yo.

¿Y la Oposición?. En el bosque durmiendo.

Acto seguido dotó al CNE con fórmulas matemáticas que le aseguraran ganar cualquier evento electoral, sin que importara el resultado real de la votación. Muéveme un distritito por ahí, otro por allá, saca este que no me gusta. Anota ahí en el registro unos cientos de miles de electores fantasmas. Voilá. Menos votos, más diputados. Funciona.

¿Y la Oposición?. En el bosque durmiendo.

Sin embargo un día la fórmula agenciada a la Lucena contenía un pequeño error. Como resultado Su Viveza pierde un referendo que nos llevaría a acompañar a Cuba y Corea del Norte en su mar de la felicidad. Resultado, que con esa finura y sensibilidad que lo caracteriza, calificó de mierda.

Pero Su Viveza escondía un As bajo la manga. Las focas legisladoras. Focas que alegremente se encargaron de pasar en forma de ley las vagabunderías comunistas propuestas en el referendo.

¿Y la Oposición?. En el bosque durmiendo.

Pero Su Viveza no descansa. Después del circo montado a cuenta de su salud, arremete contra las escasas libertades que le quedaban al sector privado y cocina, junto con las focas, una ley de costos y precios justos, cuyo no fin no es otro que estrangular de una vez por todas a lo que queda de industria privada.

¿Y la Oposición?. En el bosque durmiendo.

Y por si fuera poco, en colaboración con la Rata Bituminosa, entrega el futuro del país para asegurar el suyo, a los hijos de Mao Tse Tung. Algunos dicen que también son hijos de progenitora complaciente.

¿Y la Oposición?. En el bosque durmiendo. Pero ahora sueña que Su Viveza coloca la banda presidencial al presidente electo en pulcras votaciones.

Finalmente cuando la Oposición despierta de tan dulce sueño, regresa a la ciudad y ve ondear la bandera de Cuba junto a la de Venezuela en Miraflores. Bosteza y se regresa al bosque. Pero a otro bosque. Fuera de Venezuela, claro. En el duro pan del exilio. Junto con 6 millones de compatriotas. Seguirá durmiendo, supongo.

"Si es bueno vivir, todavía es mejor soñar y lo mejor de todo, despertar."Antonio Machado.

De acuerdo, Antonio, pero despertar en Miami, ¿ok?

0 Comments:

Post a Comment

<< Home

Remodulin
Remodulin